La digitalización de la red eléctrica es imprescindible (y no es cuestionable)
- Posted by Foro para la Electrificación
- On 13 febrero, 2026
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2025 ha sido un año decisivo para el sector eléctrico, marcado por retos industriales, presión regulatoria y una necesaria transformación tecnológica. Desde AFBEL repasamos los principales desafíos: el auge de las importaciones asiáticas, la urgencia de digitalizar la red, el impacto del CBAM y la necesidad de un marco regulatorio que acompañe las inversiones.
El año 2025 ha marcado un punto de inflexión para el sector eléctrico europeo. La gran pregunta es: ¿en qué dirección avanzamos? Desde AFBEL, la Asociación de Fabricantes de Bienes de Equipo Eléctricos, identificamos tres grandes vectores que han condicionado este año: la creciente incertidumbre regulatoria, la amenaza de las importaciones asiáticas, y el enorme esfuerzo en innovación y adaptación tecnológica que está acometiendo el tejido industrial europeo para cumplir con unas exigencias regulatorias sin precedentes.
A ello se suman los grandes retos energéticos del país: la creciente demanda eléctrica derivada de la electrificación del transporte, la digitalización de la industria, los nuevos centros de datos y los procesos térmicos, todo ello con una red eléctrica que aún no se desarrolla al ritmo que requiere esta transformación. Y, una vez más, nos enfrentamos a los habituales cuellos de botella administrativos que ralentizan su despliegue.
Soberanía industrial, más necesaria que nunca
Las recientes crisis, desde la pandemia hasta la guerra de Ucrania; nos han dejado una lección clara: los proveedores locales son esenciales. Durante la pandemia, el suministro eléctrico en España no se vio afectado gracias al papel clave que desempeñaron los fabricantes nacionales. Nuestro país fue un ejemplo en Europa por su capacidad de mantener toda la cadena de valor operativa, garantizando el suministro de equipos esenciales en un contexto de máxima presión. El reconocimiento a este esfuerzo, sin embargo, no debe quedarse en palabras.
En 2025, la amenaza de deslocalización se ha materializado en forma de un crecimiento exponencial de importaciones desde Asia. Desde AFBEL hemos realizado un seguimiento detallado de las importaciones procedentes de China y Turquía, y los resultados son alarmantes. No solo se confirma el incremento acelerado de estos productos, sino que también se constata una caída preocupante de la fabricación nacional.
El riesgo es claro. Si Europa no defiende el contenido local, especialmente cuando se trata de proyectos financiados con fondos públicos europeos, nos encaminamos hacia un escenario similar al del sector del automóvil, con cierres masivos de fábricas. Pero con una diferencia fundamental, el sector eléctrico es estratégico y esencial para el funcionamiento del país. Perder capacidad industrial en este ámbito supondría una pérdida crítica de soberanía, calidad de servicio y seguridad en el suministro.